lunes, 23 de diciembre de 2024

Parkinson

Tengo un amigo nuevo.

Habita en una amiga de mi infancia.

Hoy jugamos al chinchón.

Yo le iba ganando y me preguntó:

¿Tengo que babear para que me dejes ganar?

Nos reímos como si tuviéramos nueve años.


4 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Con un carácter así está curada por dentro.
El poema es travieso, duele y también canta.

Besos.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Reir puede estar muy bien, puede ayudar de alguna forma.
Besos.

Eme dijo...

¡Encima al final me gano! Jajaa
Y sí, un poco duele.
Besos, Toro.

Eme dijo...

Claro que sí, Demi, mejor reír. Besos