sábado, 31 de diciembre de 2011

Sin título

                                                                Vero, la copa y yo

¡Muchas felicidadesss! gracias por su grata compañía, por alimentar mi alma con sus sagradas escrituras, que el 2012 venga con una copiosa lluvia de ideas para todos.

Y gracias a mi escritor favorito y amigo (Walter, obvio) que gracias a él recuperé las ganas de leer y también aprendí (entre otras) que cosa era esa de la lluvia de ideas.. no se pasará por acá, pero igual se lo dedico.

Y a estallar las copas como dice [[ Efa ]], hermoso post, pasen y lean! [[ Papel, pluma y tintero ]]

                                                         Hasta más ver!

viernes, 2 de diciembre de 2011

Nuevo


Hoy te respiro y el aire huele diferente. Huele a crema, a jazmín, a nuevo, a fin de semana. 
A expectativas, a ansiedad y a ganas. 
Huele bien ☺.




A veces me pongo boba y no escucho, entonces... GRITA!

                       

martes, 22 de noviembre de 2011

Tieta de Agreste - Jorge Amado

Después de leer "Capitanes de la arena" (1937) de Jorge Amado (Brasil) ahora voy por "Tieta de Agreste" (1977) me encanta su estilo, llama a cada cosa por su nombre, sus personajes sencillos a pesar de las historias que tienen atrás, los lugares comunes donde transcurren, bueno, todo.

Acá les dejo la introducción al libro "Tieta de Agreste, pastora de cabras" donde el autor relata el inicio sexual de Tieta a sus 17 años donde el deseo vence al miedo y con la seguridad de una decisión tomada  y en el final del relato, el autor deja entrever algo, apenas, de su futuro.

Relato inicial:  

Silencio y soledad, el río penetra mar adentro en el océano sin límites bajo el cielo despejado, principio y fin. Dunas inmensas, límpidas montañas de arena, la niña corre igual que una cabrita hacia lo alto, en el rostro la claridad del sol y el zumbido del viento, los pies leves y descalzos ponen distancia entre ella y el hombre que la persigue, sujeto fuerte, en el esplendor de los cuarenta años. El hombre sube, exhausto, sombrero en mano para que no se le vuele y se pierda. Los zapatos se le entierran en la arena; el reflejo del sol le ciega los ojos; el viento, agudo filo de navaja, le corta la piel; deseo y rabia –cuando te agarre, te arrincono y mato, ¡peste! La niña se vuelve y mira, mide la distancia que le separa del mercachifle, miedo y deseo; -si me agarra, me la da; se estremece asustada-; pero si yo no lo espero, él desiste, ¡ah! eso no, no lo puedo permitir aunque quiera, pues ha llegado la hora.
El hombre también para y habla, grita palabras que no alcanzan a la niña, perdidas en la arena, llevadas por el viento. Ella no oye, pero adivina y responde:
-¡Bééé! –Así es como cantan las cabras que ella pastorea.
El desafío le da en la cara, penetra en las bolas del mercachifle, le yergue las fuerzas, avanza. Atenta, la niña espera. Atrás, el río, adelante el océano, los ojos adolescentes recorren y dominan el enorme paisaje. En aquel momento de espera, de ansia y de angustia, la niña fija en si memoria la deslumbrante inmensidad de la cama de novia que le toca. Del otro lado de la barra, la belleza de la playa de Saco, ancha y lisa, en un mar de aguas mansas [...]
Enfrente, las monumentales dunas, que invaden las aguas, el espacio del mar, contenidas por las enormes olas en furia de guerra. Aquí es donde el viento deposita su diaria colecta de arena, la más pura, la más fina [...]
El falso mercader viene en la lancha de motor a recoger los cajones de bebidas, de perfumes, los fardos de seda italiana, de casimir y lino ingleses, de especias, y a pagar una módica suma –dinero para harina, café, azúcar, cachaça, tabaco. De vez en cuando trae alguna putita en la lancha y, para aprovechar el tiempo, mientras cajones y fardos son transportados desde los ranchos, va a despacharla a las dunas, sobre las hojas de las palmeras. Un putañero, este mercachifle. Los pescadores lo aprecian.
¿Acaso más de una vez él no los acompañó en los barcos, indiferente a las olas, hasta alta mar, enfrentando navíos y tiburones?
La niña deja que el hombre se acerque –sólo entonces le arroja arena y, desde lo alto, canta nuevamente el exigente y asustado llamado de las cabras. No conoce otra expresión, otra palabra, otro sonido de amor. Aquel mismo día había oído a la cabrita en su primer celo, cuando el chivo Inácio, padre del rebaño, se encaminó hacia ella, balanceando barba y atributos.
Después apareció el mercachifle y la niña aceptó la invitación para el paseo en lancha, veinte minutos de río, cinco de mar agitado y el esplendor de Mangue Seco. ¿Cómo resistir, decir: gracias, pero no voy? Mentira: no la había seducido el paseo por el río, la travesía por ese trecho de mar, ni siquiera las dunas tan amadas desde la infancia. La niña no intenta hacerse la inocente. Había rechazado invitaciones anteriores, el mercader la tenía entre ceja y ceja desde hacía tiempo. Esta vez, ella dijo vamos, sabiendo a qué iba.
Sin embargo, cuando siente la mano pesada que le agarra el brazo, el miedo le invade de la cabeza a los pies. Pero se contiene, no trata de huir.
El hombre la tira sobre las hojas de las palmeras, le levanta la pollera, le arranca la bombacha que parece un trapo sucio. De rodillas sobre ella, entierra el sombrero en la arena para que no se vuele y se pierda, abre su bragueta. La niña lo deja hacer y quiere que siga. Llegó su momento, tal como le llega para las cabritas la hora temida y deseada, la hora implacable del chivo Inácio, que tiene las bolas casi al ras del suelo de tan grandes. Era su hora. ¿Acaso no le corría sangre entre las piernas todos los meses?
En las dunas de Mangue Seco, Tieta, pastora de cabras, conoció el gusto a macho, mezcla de mar y sudor, de arena y viento. Cuando el mercachifle la penetró, tal como la cabrita horas atrás, ella gritó. De dolor y de alegría. 

                                                Me voy a poner la pava y a seguir leyendo!

domingo, 20 de noviembre de 2011

Following - peli



Yo no puede creer que este tipo, Christopher Nolan, británico él, haya debutado con esta película, rodada en blanco y negro y con un presupuesto de 6000 dólares! ¿? primero pensé que se veía mal, pero después averigüé que era blanco y negro de verdad.Es que hay que verla. Por supuesto (son mis favoritas) se trata de un escritor o aspirante a, y es de suspenso, suspenso británico claro.pero... no puedo decir nada más y me estoy mordiendo los dedos, ojo, convengamos que me gustan las películas así y que soy una asombrada por naturaleza, si se desilusionan yo no me hago cargo, de onda. La podés ver [[ haciendoclic acá. ]]

jueves, 17 de noviembre de 2011

Fragmento



                
    Simplemente estaba ahí, en medio del gentío. 
    Era algo que me gustaba. 
La sensación de vacío que provocaba el estar 
     entre mucha gente a la que no conocía de nada. 
  No había más que miradas extrañas, análisis de un vistazo, 
     intercambios cortos y distantes. 
         Perfecto.



Fragmento del nuevo libro, en progreso,  que voy leyendo a cuenta gotas y rogando que no se haga rogar (valga la redundancia) de  [[ Walter G. van Diest.- ]]

Safe Creative #1109180088255

martes, 15 de noviembre de 2011

Presentación - Libro

Hoy recibí una invitación para compartir: 
Anahí Flores presenta su nuevo libro 
"Limericks CARIOCAS" Si pinchás la foto vas a ver toda la info. 
¡Tengo muchas ganas de ir!

¡Gracias Anahí!

lunes, 14 de noviembre de 2011

La lectora frente al mar





Texto escrito para "La lectora en la ciudad" en una situación muy extraña (que explico a continuación) la entrada en su blog es con foto y todo: Por acá. 

"Sentada en la orilla del mar, la lectora intenta sumergirse en el libro que tiene en sus manos, pero cada vez que el agua se va, se lleva con ella todas las palabras y cuando el mar regresa a besarle los pies le devuelve las letras desordenadas."

* me desperté una mañana, 5.30 hs. como siempre, y antes de poner la pava tuve el impulso de escribirlo, pasó media mañana y se me ocurrió mandárselo a La lectora que hacía un tiempo me había invitado a participar en su blog y no me animaba. Lo transcribo al mail, le pongo en el asunto "lo que salió" doy enviar y listo. Al recibir la respuesta me sorprendo, no solamente porque me dijera: "me encantó!!!" sino que además me cuenta que justo estaba en Rio de Janeiro disfrutando la tarde en "la praia de Copacabana", una linda coincidencia.
El texto tiene más historia que palabras, gracias a La lectora  que además de mandarme inspiración vía aérea lo compartió en su blog... y por ponerle nombre! que a mi se me olvidó  :)




viernes, 4 de noviembre de 2011

Eterna Oscuridad - Silvana Rimabau

Este post se lo debo a Silvana hace rato, como ya comenté anteriormente, la conocí buscando algo para leer y me encontré con su libro colgado en la web de Papel Oscuro, me gustó mucho su estilo, y como siempre uno encuentra esas frases... que van más allá de la historia en sí y que nos dejan pensando, eso es lo que me gusta de un libro, yo me quedé con ésta:

"Aún hoy me pregunto, porque las relaciones humanas son tan desmedidamente crueles e inciertas. La lucha interior por agradar, amar y ser amado es más parecida a centelleantes relámpagos de una ira que emerge desde el abismo mas profundo de nuestros deseos, que a sentimientos que nacen en los corazones."

Silvana dice que ella como escritora quiere:" “someter” el alma, la mente y los sentimientos de aquellos a quienes les gusta el horror, y despertar sus más íntimos temores, adueñarme de sus sueños, mostrarles cuanto más tenebrosos pueden tornarse sus mundos."
Y yo creo que lo logra muy bien!!

 bueno, hay que leerlo, esto que ella hace es un regalo, y ¡que regalo! nada más y nada menos que su creación, su libro, gracias Silvana.
[[  Acá se los dejo para que lo puedan descargar.. ]]

La sinopsis del libro la pueden encontrar cuando pinchan el link de la web . Que lo disfruten...

jueves, 27 de octubre de 2011

Ataque zombie - de Max Neiel.-

 Buenas, buenas, porque los niños también escriben acá, ésta es una historia no apta para adultos impresionables o carentes de imaginación!         

Gracias a [[ Tecontaretodo ]] que publicó este post en su blog, pasen y vean!
                          
                 
                           Ataque Zombie - por Max Neiel.-

Un día en una lejana aldea el rey estaba tranquilo y llegó un elfo mensajero y le dijo:
-Alguien está atacando las puertas de dark Word.
(Cica el rey) -¡Llama a todos los soldados!
(Elfo mensajero)-Sí, rey Cica.
Y fueron con el rey todos los soldados
(Uno de los soldados)-Señor ¿qué quiere?
(Cica el rey)-Están atacando las puertas de dark Word ¡vayan a detenerlo!
(Uno de los soldados)-¡Sí señor iremos!…
Y cuando fueron se dieron cuenta que no era uno, eran miles y su mayor enemigo, Ciro.
Cica el rey también fue y se encontró con Ciro su mayor enemigo y sorprendido dijo
(Cica) –Ciro, no puede ser ¡te voy a matar! malditoooooooooooooo! 
(Ciro)-jajaajajajajajaj ¡mueran! los matare a todos ustedes gusanos. Les tiró un rayo de oscuridad y rompió  la puerta y mató a muchos soldados y entonces Cica se enfureció y le dijo
(Cica)-Aaaaaaaaaaahh ¡te odio!
Y le tiró un flechazo de luz y Ciro lo esquivó y él le tiró un rayo pero de oscuridad y Cica lo esquivó  y entonces como ya habían roto la puerta entraron y destrozaron todo el gran pueblo, pero Cica y Ciro seguían luchando y a los elfos soldados se les ocurrió ir al pueblo de Ciro que se llamaba Nigtmare y también lo destrozaron todo y Ciro tiró un rayo de oscuridad y Cica también tiró un rayo pero de luz y los rayos chocaron e hicieron una onda expansiva y se destruyó todo y murieron todos menos 15 aldeanos y 15 elfos y lo mismo con los magos de oscuridad y Ciro y Cica.
Ciro le tiró un súper rayo a Cica  y Cica lo esquivó y todos los  elfos que quedaron y los magos oscuros empezaron a pelear. Ciro tiro una agujereadora a Cica pero justo puso el escudo, y Cica pensó (Cica)-Casi me mata es muy fuerte…
Y cuando Ciro menos se lo esperaba Cica le pegó con su espada y Ciro se cayó al suelo y le tiró un rayo a Cica que también cae  al suelo, entonces se levantaron los dos y empezaron a pegarse mucho, cuando de repente un elfo tiró un flechazo  a  Ciro entonces Ciro mata al elfo y Cica  SE ENOJA muchísimo  y le tira la espada y se la clava en la mano a CIRO que se la saca de la mano como si fuera una astilla,  entonces  se enoja y con la agujereadora  se la clava  en el pecho a Cica entonces  Cica muere y Ciro gana la  guerra y dice: 
                           -Me voy no quiero estar con un montón de ¡débiles!

                                                                  FIN   ...FIN?                                                                                                                       
  
                                  PERSONAJES:

                 Bueno                                        Malo
                  CICA                                          CIRO
                                                                                        
                                     Autor:  Max Neiel (8 años)                          

viernes, 21 de octubre de 2011

La insoportable levedad del ser - Milan Kundera.

No es una reseña, si es lo que buscabas estás en el lugar equivocado, ni idea de cómo se hacen, yo leo, me gusta, o no, pienso sobre lo que leo, me tiento, tomo mate y sale esto.

Perdón señor Kundera
Dicen por ahí que ésta es una obra filosófica, dicen que dice Milan Kundera que para él es mucho más que eso. Al comienzo habla del "eterno retorno" o más bien del mito del eterno retorno y del "peso" y la "levedad", a mi me hechizó y me hubiera podido quedar sólo con el principio, de hecho hubiera preferido quedarme ahí, otros dicen que sin leer el resto no se puede saber qué quiere decir. 
La novela como novela en sí está muy buena, y con la misma temática se podrían escribir tantas novelas, casi, como personas hay en el mundo, pero cómo hacerlo sin caer en el reclamo, porque quien más quien menos dijo (pensó) alguna vez... "la insoportable levedad del ser..." (elevando los ojos al cielo). Y si todavía no lo dijiste, ya te va  a tocar! Serían novelas dedicadas, todos somos ejemplo de peso y levedad. Algunos "expertos" opinan que cualquier libro para considerarse bueno tiene que tener a lo sumo en la tercera página una frase que atrape (bue, eso dicen) si es así, éste ya te comió la cabeza con el título y todo el resto le queda chico ¡ojo! que no se mal interprete, que los personajes y sus historias atrapan por su Simplicidad. Y encima, viajás por Praga, por ejemplo. Pero en definitiva creo que al final se quedó más con el peso, lo humano (mundano) que con la levedad y no te digo más. 


Basta de cháchara, poné la pava y sentate a Leer acá!


Ausencia

Nada, busqué, insistí y nada. Simplemente hoy el aire no huele.



.

                   

viernes, 14 de octubre de 2011

Sueño otoñal


Despierto en un sueño otoñal.
Único como el sonido de los pájaros
presagiar la lluvia.
Envuelto en sábanas blancas, cual
sedosa sensación,
dulces cánticos matinales se suceden.
En mi recuerdo repica aún, todo
aquello que marchitaste ayer.
Las consecuencias han formado mi
ahora, turbio y caído, que lejos de
vivir, duerme despierto eternamente.
Sonámbulos parecen, ahora los demás,
embaucados en rutina, vida y
despierto me veo, mas ahora siento
y muero.

                                      Walter G. van Diest.

Hacer - Walter G. van Diest.


Y aquí me veo, un día más, una copa más, un rato más. Aquí está mi consciencia para dejarme consciente. Un día entero que pasó muy raro y muy desigual. Debería ser hora de dormir. Pero mi sarcasmo no me deja. Hablando habladurías, pensando tonterías, mirando visiones imaginativas. Disfrutando de un sorbo mágico que me lleve allí, dónde no se piensa antes de actuar. Viendo las mentiras incluso antes de que se conviertan en mentiras. ¿Cómo se supone que uno puede tener una relación personal si sabe detectar las mentiras? 
Suposiciones y teorías. Dejémonos de estupideces metódicas. Todos sabemos cuando alguien miente, pero no queremos verlo. Ahora que lo veo una y otra vez, ¿qué debo hacer? ¿Ignorarlo? Una cruzada constante con mi intelecto. Me atacan los pensamientos de verdad. Mis dotes de adivinador innato. Ja. 
Un buen whisky. La bebida del demonio. La que vende tu alma al mejor postor. No es un delirio alcoholizado. Sino un momento real. Tanto como un buen trago. Que quema y rasca. Pero cuando pasa el esófago, da verdad. 
Es curioso eso de que la verdad duele. ¿Duele? ¿O quema como un buen whisky? 
Caen los minutos y se desploman las horas. ¿Quién demonios ideó el tiempo? Quiero estar parado aquí durante siglos y no notarlo. Para poder saborear cada instante y cada gota. Para no pensar y así poder actuar. Para dejar las ataduras en el cajón de "no-me-importa". Para hacer. 

Allí y allá - Walter G. van Diest.



Un sentido escondido tras unas rocas brillantes de sal. Bajo el sonido relajante del agua calar por los huecos abiertos, me despierto infinitas veces para volver a dormir, envuelto en arenas suaves y cálidas, húmedas aún de virtud. ¿Cuál será el yugo que trazó tu línea? ¿Dónde se esconderá el principio Caótico de tu ser? ¿Naciste tal vez de las aguas fecundadas, o eras presa de tu padre en las entrañas de tu madre? Sensaciones, vibraciones, percepciones decimos para expresar ese extraño que se apodera de nuestro cuerpo. ¿Y qué hay de esa embriagada vista de malicia? En mi imaginación veo aquello que quiero. También que siento. Que percibo.

                                                    Walter Germán van Diest.-

viernes, 7 de octubre de 2011

Viernes.

I

Teas: por Silvana Rimabau


Hoy es viernes 7 de octubre y es el cumpleaños de Silvana! Que pases un hermoso día con lluvia y todo!!!! 
Para ver su anterior post Clic acá! no se lo pierdan!

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miércoles, 28 de septiembre de 2011

Silvana Rimabau

No se bien que contarles, acá estoy con el mate y no me salen las palabras. Llegué a ella buscando "algo que leer" y me encontré con su libro "Eterna oscuridad" (que tengo bien guardado)  con su personaje principal, "Alondra" que me sedujo de principio a fin, pero no voy a escribir de eso en particular, porque Silvana es autora de muchos textos estremecedores, si la googlean van a encontrar mucho sobre ella. 
Bueno, acá los dejo con una muestra de su trabajo, que lo disfruten!





Gracias Silvana!
Creative Commons License
El reflejo by Silvana Rimabau is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International License.

lunes, 26 de septiembre de 2011

vos

¿Cómo explicar un olor? Hoy volvió. Intenté hacer que dure pero fue imposible, cerré  los ojos y traté de no distraerme. Es olor a algo familiar, conocido. Mantengo los ojos cerrados y me apoyo contra el respaldo para prestar atención, dejo de hacer todo lo que me ocupa en ese momento. Quiero descifrarlo.
Es dulce, como a maderas, vainilla y cacao, una mezcla extraña.
Como el olor de las hojas viejas de un libro, como flores secas adentro de un libro de hojas viejas.



    Me hace picar el borde de los labios y me sube por la nariz, como cuando huelo canela.                                                                        

                                                                                                                    io.-

               

sábado, 17 de septiembre de 2011

Dos mundos, una página

En un mundo. En mi mundo. En el que he pasado los mejores y peores momentos. En el que he procesado todo lo que me hace ser tal y como soy. En el que he vivido el amor a mi manera y lo he dado adaptándome a veces y otras tal y como me salía. En el que he visto todos mis secretos y los he escondido bajo llave en algún cofre del tesoro. Del cual no hay mapa ni hay una imagen clara. Un mundo que muy pocos han penetrado, pero que muchos han creído explorar.
Desde mis ojos, las puertas de mi mundo, te veo a ti. Miro tu imagen, el escaparate de tu mundo y me imagino cómo eres. Te prejuzgo y te comparo con gente que creo que se te parece para poder clasificarte. Pero tú me has sorprendido. Tienes algo que los demás no tienen. Te miro una y otra vez para ver lo mismo, una imagen con algo que no entiendo. Te repaso.
Tus ojos.
Desde allí asoma tu mundo, teñido de melancolía. En tus ojos late un corazón lleno de pena. En tus umbrales aguarda un amado desesperado sumido en el pesar. Ahora sí sé qué es aquello cautivante. No puedo dejar de mirarte. Me arrastras como si fueras una marea. Una marea de sentimientos. Todos tus gestos son bruscos. Te haces rudo. Te escudas en los demás para no mirarte. Evitas un espejo desconocido que te enseñe quién eres.
No te gusto. Pero tus umbrales me dicen lo contrario. En tu mundo hace un calor conocido. El calor de un hogar. En tu mundo hay una casa con un gran salón, hay un patio lleno de plantas y olor a jardín y hay una mecedora en la que lees cada día todo lo que te interesa. En tu mundo el sufrimiento te ha traído plenitud que te ha hecho fuerte. Pero no la felicidad.
Me esquivas.
Te busco.
Si nos encontramos, nuestros mundos estallan. Mi frío, tu calor, tu sufrimiento y mi amor. Ahora que te conozco te amo. Lo sabes. El amante de tus umbrales ha vuelto a recuperar la esperanza. Mira las cosas através de un marco cálido, su vida no le parece tan miserable. Ha vuelto en ti la sonrisa verdadera. Me siento realizado.
Pero ella lo estropea todo. Asesina al amante de tus umbrales. Tus ojos vuelven a llenarse de triste melancolía. No sé qué hacer. Reina el silencio mientras el fuego se apaga. El amante mira desde una hendija lo que pasa fuera, temeroso, cansado, herido. Recuerda el pasado con tristeza y se sume en un llanto tan profundo y sincero que no suena. La amargura se hace presente en ti de nuevo. Te vuelves a escudar, desapareces entre la gente, me tienes miedo otra vez. Evitas mi espejo para no volver a ver tu imagen proyectada por mi. Te refugias en la miseria para no escuchar lo que vales en realidad. Te castigas. Una y otra vez.
El dolor me consume. Quien sabe, ¿seré yo tú alguna vez?


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  Este relato está participando en Mundo palabras ingresá y votá! 

                        
                                                         Walter Germán van Diest
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lunes, 1 de agosto de 2011

Como cualquiera

Hoy no es un día como cualquier otro. Hoy espero algo. Me he sentado entre los brazos azules del sofá a esperar. El reloj marca sus tic-tac con mucha paciencia y parece alimentar mi espera. El viento ulula suavemente desde la ventana del balcón. Las cañas de bambú que hay fuera chocan sutilmente fundidas con el lejano rugido del mar. Todo se confunde con el ruido de mi cerebro. Pienso. No quiero pero lo tengo que hacer.
¿Qué estoy esperando?
¿Por qué estoy esperando?
¿Sirve de algo esperar?
Las preguntas me ametrallan. Pero tengo 
tantas respuestas positivas como negativas. Estoy esperando algo, cualquier cosa. 
Espero eso porque necesito cualquier cosa para no abandonar. La verdad es que espero una llamada, o que alguien grite mi nombre desde la calle. Espero que un sobre aparezca debajo de la puerta y sea una carta de un ser querido. Espero mirar la pantalla del ordenador y ver a alguien que quiera verme. Espero un beso de amor. Espero escuchar mi nombre entre susurros de placer. O en la barra de un bar. Espero recibir una llamada a cualquiera de los mil y un aparatos a los que se me puede llamar para contarme algo bueno, para demostrarme que existo.
Trabajo, viajo, duermo, trabajo, viajo. Duermo. Duermo. Parece que durmiera toda la vida. Parece que hubiera venido aquí para dormir. ¿Existo realmente? ¿O es todo un sueño? ¿Es esto la imaginación de alguien durante una clase aburrida? Mi vida, que se ha encargado de pasar tan condenadamente rápido, casi como un espejismo, ¿lo es realmente?
Espero que alguien me quiera y eso me demuestre que no. Pero en vez de salirlo a buscar lo espero. Todo lo que he hecho parece haber sido en vano. Espero algo a cambio. Espero demostraciones de valor. Seré estúpido. Quiero que me pongan un precio en tiempo, o en afecto. Quiero que mi compañía sea algo canjeable. ¿Puedo llegar a ser tan miserable?
Y aquí estoy, sentado en este sofá. Esperando. Todavía sigo esperando, a pesar de pensar que es miserable. Espero que los demás se preocupen. Que digan, ¿no nos falta algo en la vida? Y entonces vengan a buscarme. Como si eso fuera mejor que aparecer. Como si eso fuera algo.
Todo lo que he dicho parece no importar ahora. Todas las muestras de afecto se desvanecen con cada tic-tac. ¿Amor? ¿Dónde? Si yo sigo aquí esperando. Pasan los minutos, y las horas. Nada se detiene a pensar en  mí. Nada piensa, cuánto ha hecho. Nada piensa, qué poco ha hecho. Nada piensa. Nada existe. He hecho mucho, pero no es nada.
Las palabras no sirven para nada. Los actos no sirven para nada. Cada repicado de reloj alarga más mi espera. Puede que entonces, sea un día como cualquier otro.

                                                                         Walter Germán van Diest.-
                                                                                                                                                                               obra registradaSafe Creative #1108029790724

                 Este es un agregado de mi parte: 
                

Esta hermosa canción John Petrucci la escribió inspirado en su miedo a sufrir un "bloqueo de escritor" 
...menos mal
                                        Para visualizar el video original haz clic aquí

lunes, 30 de mayo de 2011

Tardecita de verano - Hernan G. Marrodan.- Cuento

¡Hola! hoy les traigo un cuento que mi amigo Hernan Gabriel Marrodan se animó a prestarme para compartir con todos y para acompañar el mate. Con un lenguaje sencillo y sin pretensiones  nos lleva a transitar un ambiente familiar y entretenido. 


Prólogo: 
Bueno, esto empezó el Martes 14 de julio del 2009. Siempre tuve esa cosa que se asemeja con la atracción de un salto al vacío, representado en este caso por enfrentar un papel en blanco, queriendo escribir algo, pero no teniendo absolutamente claro que vas a escribir. Quiso ser un ejercicio, agarrar un papel y escribir sin tener meditado nada. Y en ese contexto aparece Julián, y en el primer renglón, increíblemente empezaron a fluir las demás cosas, y seguí para adelante. Quiero aclarar que jamás hice un ejercicio literario, ni participé de ningún curso, lo hice con la más absoluta ignorancia sobre el tema, y pido perdón a los que sí estudiaron si lo hice mal, simplemente me atrajo la idea de hacerlo. Y cuando estaba por la mitad entendiendo que quiso ser un cuento encontré el mensaje que podía transmitir, y hacia allí fui.
Es loco, en forma autodidacta largue con algo que nunca hice, y la experiencia fue increíble, en un momento se me llenaron de historias la cabeza, cosas sobre los personajes, podría haber escrito mucho más, pero ya en vez de ser un cuento sería una novela, y nunca quise ir para allá, al menos por ahora.
Aquí  pongo el cuento entero, sólo le agregue al final una especie de análisis sobre lo escrito, ojalá les guste, ojalá les sirva el mensaje.  
                                                                Hernan.-


Cuento:

Tardecita de verano

Un día de verano Julián tomó su bicicleta y salió hacia ningún lado en especial,
sólo estaba aburrido de jugar en su casa siempre con los mismos juguetes, para 
mejor no tenía tantos y debía usar mucho su imaginación para que fuera 
entretenido, pero es que ya no sabía con quien hacer pelear a Superman, se le  terminaron los facinerosos… como sea, salio con su bici, pero en el barrio
todos lo conocían y ya no le resultaba atractivo pasear por ahí, parece 
que eran demasiadas cosas las que lo tenían aburrido. Las clases en la escuela
hacía poco que terminaron, su mejor amigo estaba lejos de vacaciones porque sus 
padres estaban muy bien económicamente, y aunque lo habían invitado, su mamá que trabaja todo el día no lo dejó ir, por temor a que le pase algo. Ellos viven 
solitos y cuando su mamá no está lo cuida una vecina, una ancianita de más de setenta y cinco años que vive sola en la casa del fondo. La anciana nunca lo dejó andar en bicicleta porque no podía controlarlo y temía que algo le pasara y que su madre se lo reprochara, además lo quería mucho y no se perdonaría jamás si algo malo le sucedía. Pero justo cuando la anciana fue a tender la ropa que había lavado a mano, trapo por trapo, Julián se le escapo...


La anciana, que se llamaba Doña Ana, cuando termino de lavar y colgar la ropa fue a
buscar a Julián que se suponía estaba jugando con sus pocos juguetes, como todos los
días, pero el no estaba, quien sabe desde hace cuanto se había ido. ¡Pobre Doña Ana! se puso pálida, se tuvo que sentar del susto que le agarró, se le agitó la respiración y comenzó a transpirar, el pulso se le fue a las nubes, y no hablemos de su presión, entonces respiró hondo y comenzó a pensar. La realidad es que Doña Ana las había pasado muy bravas en su vida, era una mujer curtida y luchadora, la vida no le regaló nada y sabía de tristezas y angustias, entonces primó la resiliencia que la vida se encargó de forjar en ella... y salio a la calle.


Julián tomó la avenida con Boulevard hacia el norte, en donde estaban los barrios más pitucos y bacanes, nunca lo dejaban llegar con su bici ni siquiera hasta la avenida que estaba a dos calles de su casa, y el tipo ahora ya estaba como a veinte calles!!!! Que experiencia!!! No lo podía creer, y como ya entró en confianza y había muchos chicos jugando en los patios de sus casas, se hizo el banana y sacó una mano del manubrio... ¡¡¡estaba yendo con una mano!!!... una niña en la esquina estaba con su paleta de dulce que el padre recién le había comprado, lo miró como quien mira a un acróbata ruso. Era una niña preciosa, parecía una muñeca de las más bonitas, y Julián todavía no la había visto.
Cuando por alguna razón fijó su mirada en ella,  no pudo creer lo que vio... ¡era la
mujer más hermosa de la tierra! Tan distraído quedó que soltó su mano, la única que sostenía el manubrio para acomodarse el pelo de puro coqueto, cuando un bocinazo tremendo les despertó a todos de ese sueño angelical, fue un estruendo enorme y un fuerte frenazo como de un vehículo de gran porte, al tiempo que la niña azorada por lo que veía pegó un semejante grito.  ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡NNNOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!


Doña Ana se calzó las alpargatas de suela de yute, tomó su bolsa que no abandonaría
ni en la peor de las situaciones, y ganó la calle. No sabía por donde empezar. En eso
ve que Don Julio, un señor muy poco menor que ella estaba cortando el pasto con la
paciencia que la edad le da a uno, pero había un problema, Don Julio había enviudado hacía más de 30 años y luego de un duelo de casi 10 años el tipo se volvió un picaflor, y parece que Doña Ana en sus años mozos era una mujer muy atractiva, y como era de esperarse Don Julio le 'soltó los perros'. Ella se indignó, porque no podía creer que a una SEÑORA como ella, que sólo estuvo con su marido Don Héctor (quien fuera el mejor carpintero del barrio, que tenía su pequeño taller en el fondo de su casa), fuese hostigada por éste tipo que nada le importa, y así, sin mucho preámbulo le dijo de una vez:
-Doña Ana, ¿cómo está usted? Estaba pensando que si no es molestia, la podría invitar al centro, a tomar un té en esa casa tan petitera que está frente a la plaza, ¿qué me dice? ...
Lo mandó ya saben dónde y nunca más le dirigió la palabra. Y resulta que ahora lo ve allí y se da cuenta que no tiene más remedio que preguntarle por Julián, no tiene salida si quiere saber dónde esta el niño. Se quiere morir la pobre Doña Ana......y allá fue...



Julián voló tres metros por el aire, y la bici cuatro. Hizo una pirueta loca en el aire y cayó sobre un enorme ligustro que amortiguó el golpe, el sodero con su Ford 1939 motor V8 no pudo evitar el golpe y se bajó preocupadísimo, pensó lo peor, el padre de la niña le tapó los ojos a su hija para que no viera el desastre, pero ella se zafó y corrió hacia él, y el padre y el sodero detrás de ella. Julián apenas supo que le paso, trató de levantarse pero le dolía todo, hasta que vio los enormes ojos de la niña, Anabella, de golpe se le pasó todo, nada de dolor, escuchaba pájaros cantando y su corazón marcando el ritmo.
Acercándose más, ella le preguntó: -¿Estás bien?
 -Pero siii!!! -Dijo él -¡¡¡sólo son unos raspones!!!...
-¡¿ESTAS LOCO, NENE, COMO ANDÁS ASÍ CON LA BICI???! -le reclamo el padre de ella...
-Venga, ayúdeme a llevarlo al hospital, dijo el sodero....¡¡¡vamos, vamos, rápido!!!



Hola Don Julio!, por favor, ¿usted no vio a Julián???....
-Hola Doña Ana, ¡que sorpresa!!! ¡Está tan linda como siempre!!!!...
-¿Pero usted siempre el mismo??? Dígame si lo vio ¡si o no! ¡Es una emergencia!
-Oh, ¡pero caramba! está muy nerviosa ¿qué pasó?
-No sé… se escapó el niño y no se donde puede estar.
-Bueno, yo lo vi con su bicicleta yendo para el boulevard, hace un rato largo.
-¡No puede ser!!! ¿CON LA BICI???... oh, no, por Dios, esto esta muy mal...
-Bueno, Ana, debe estar dando unas vueltas y ya vendrá.
-No, no, sé que le pasó algo, lo sé...
Julio de verdad la vio muy mal, y dejó al picaflor a un lado, estaba desencajada Doña Ana, entonces decide que es mejor ayudarla.
-Ana, ¿quiere que la lleve en el auto? ...¡en una de esas lo encontramos!
-¡Ay! por favor Don Julio. Se lo agradezco, vamos, vamos…



La madre de Julián, Maria Eva, trabaja de enfermera, hace doble turno, y todas las horas extras que puede, quiere darle a su hijo la mejor educación, así podrá tener acceso a un futuro mejor. Ella viene de familia de laburantes, lo habrán descubierto por su nombre, el padre era un trabajador incansable, entró de operario en la fábrica del pueblo, y por su esfuerzo y dedicación logró llegar a Jefe de la planta, eso a costa de no estar con su familia. No tuvo más hijos que Maria Eva, y le dio todo lo mejor, hasta que se enfermo y no pudo seguir trabajando, y su madre siempre fue ama de casa, así que a Maria Eva no le quedó más remedio que salir a trabajar, ir a terminar sus estudios de noche, en donde conoció al papa de Julián y después decidió que una carrera universitaria era demasiado larga para enfrentar en su situación, entonces se decidió por enfermería, que rápidamente le dio una salida laboral.
Sus padres eran muy mayores, la tuvieron a ella cuando ya eran grandes, así que los perdió cuando era aun muy joven. Formó pareja con Ernesto, parecía un buen tipo, y salieron a la vida, tuvieron a Julián y todo iba muy bien en esa época. Pero decidieron mudarse y vendieron la casa natal de ella, juntaron todo y se fueron a un hermoso pueblo, casi ciudad diría yo, compraron la casa de adelante de Doña Ana. Ana se fue a la de atrás después de reformar lo que fue el taller de su marido. Se hizo algo chiquito… total era para ella nomás, y vendió la de adelante que tantos recuerdos le traía. Enseguida se acomodaron y adaptaron...



Muy rápidamente llegaron al hospital, lo metieron por la guardia. Julián no parecía estar mal, pero había que estar seguros, así que el médico enseguida lo mando a rayos X, mientras el sodero, Anabella y su papá aguardaban tener noticias.
El papá de Anabella que había dejado de fumar cuatro años atrás no aguanto más y le pidió un cigarrillo al sodero, que ya se había fumado cinco cigarrillos seguidos en el patio del hospital. En eso lo bajan a Julián y lo llevan a una sala, pero todavía no los dejaron estar con él, aunque se ve que tan mal no estaría porque al pasar le guiñó un ojo a Anabella, a lo que ella respondió con su bella sonrisa y sus cachetes sonrojados, un dandi este Julián...


Don Julio, como era de esperar tenía un viejo convertible, pero estaba excelente, con todos los cromados y relucientes baguetas, y unas llantas increíbles, era un Impala 57 Bel Air azul, en un estado como pocos, Doña Ana subió a esa nave y partieron. Era increíble ver como todo el mundo conocía a Don Julio, lo saludaban todos, y todos le daban pistas sobre Julián…
-Sí, sí, pasó por acá, pero siguió...
Hasta que llegaron a la esquina del lío. El señor que vende golosinas les dice lo que paso… ¡pobre Ana!!!!! ¡Casi le da un patatús!!!...  Julio quedó mudo
no lo podían creer, así que se subieron al Impala y Julio casi como si tuviera treinta años menos le pegó una castigada que el auto nunca le perdonaría, jamás, aunque le respondió con una quemada de gomas de veinte metros. El Hospital estaba a veinticinco calles de allí, y deben haberlas recorridos en menos de tres minutos, se metieron al estacionamiento y corrieron adentro, a la velocidad que sus huesitos les permitieron y con el corazón en sus manos, emociones fuertes si las hay...



Maria Eva esta haciendo un pequeño descanso en su tiempo de trabajo, tomándose un té de frutilla, con unas ricas roscas que compró como todas las mañanas al bajar del colectivo, y ojeando un diario viejo porque algo había que leer. Pasó por el baño y salió para la sala a continuar con sus tareas…
-¡Maria! llegó un chico que recién lo bajaron de rayos, necesito que le des la antitetánica por favor.
-¡Listo!!!.....¿qué cama es?
-La doscientos quince.
...y salio para allá con todo lo necesario. No podía creer lo que vio cuando entró, era "su" Julián, estaba en esa cama, se le cayeron todas las cosas y casi entra en pánico, sus compañeras corrieron a ver que paso...
-¿Qué haces acá?? ¿Qué te pasó???...
Julián estaba pálido, pero del susto, pensó que venía un cazote en el medio de la jeta, pero su mamá lejos de ello se puso a llorar. Pronto llegaron sus compañeras, Doña Ana, Don Julio, Anabella y su papá, y el sodero se quedó afuera fumándose el último cigarro... enseguida el médico le explicó que estaba todo bien, y que de alguna manera era increíble que nada le pasó con semejante golpe..."allí estuvo Dios" ...Doña Ana no sabía como pedirle disculpas por lo que pasó, pero Maria Eva la comprendió perfectamente...
-Ahora le digo al Doctor que te ponga un yeso en las dos piernas, a ver si te
quedás quieto de una vez... bromeó su madre ya relajada...
Los mayores seguían de charla cuando Anabella se acercó a Julián.
-¿Estás bien?
- Siii, no fue nada, ¿sabés las veces que me caí de la bici?? No sé porque se asustan tanto…
-Que bueno, ¿como te llamás?
-Julián ¿y vos?
-Anabella....
-Claro, imposible llamarse de otra manera...
-¿Por qué lo decís?
-Porque sos preciosa... -otra vez se pone toda colorada...
-Un día vení a visitarme, yo vivo en la casa de la esquina, esa en donde todo pasó, decile a tu mamá que te deje venir....
-Con la macana que me mandé va a pasar un rato largo hasta que me de permiso.
-Vas a ver que te deja...
-Eso espero.
Todo salió bien, lo dejaron en observación, Maria no se movió de al lado de su hijo, y Doña Ana se quería quedar....
-Pero no hace falta Ana, vaya a descansar y cálmese que todo está bien.
El sodero no supo como pedirle disculpas a Maria...
-No se preocupe, y gracias por socorrerlo tan rápido.
Y así todos volvieron a sus casas después de un día loco.


Don Julio trajo de regreso a Doña Ana, Anabella y su papá. Hizo todo el recorrido en silencio, quien sabe porque, hasta que llegó la hora de dejar a Ana....
- Deje que camino hasta casa Don Julio...
- Pero no Ana la llevo hasta la puerta...
- Le digo que no hace falta....
- Anaaa, no seas tan dura, daleee.....
- Je, ¿ahora el señorito me tutea?, mire, no se confunda, lo que hizo hoy fue maravilloso, y se lo agradezco, pero si piensa quee....
- Anaaaaaa, para un cachito ¿querés?, perdoname por como empezamos, se que fui un tanto grosero aquella vez, y nunca me diste la oportunidad de disculparme...
- Bueno, esta bien...
- Por favor te pido, sin malas intenciones, permitime pasar un día de estos a saludarte.
- Lo voy a pensar... ¡hasta mañana!
- ¡Chau Ana!
Julio salio como si dejara a su novia de diecisiete años, se sentía raro, como hace mucho no le pasaba, y ni les cuento Ana... por un momento se sintió culpable cuando paso en frente de la foto de Don Héctor, su único amor, se puso a rezar por Julián y todos los seres queridos, y se fue a dormir.
Julio no durmió hasta muy tarde, se tuvo que levantar a tomarse un escocés bien añejo que hace rato no tocaba. Unos mimos a Cacique su perro ovejero fiel compañero, y a dormir.
Anabella tampoco podía dormir pensando en Julián, supo cuando lo vio inmediatamente que él sería su primer amor...y Julián no veía la hora de pasar por su casa con cualquier excusa, el pibe se enamoró y ya se quería ir.


Ya pasaron unos días, Julián está en su casa, Doña Ana lavando trastos, Maria Eva estaba de franco y por eso Julián aprovechó para preguntarle a su madre...
- Mamá ¿me llevás a lo de Anabella???....
- ¿Pero sos loco vos??...¡¡¡con todo lo que tengo que hacer!!!
- Pero daleee, después te enojas cuando me escapo.
Maria se quedo pensando en todo lo que pasó…
- Tenés razón hijo, perdoname, ¡dame un abrazo!
Y lo apretó fuerrrrte, en un abrazo tremendo, él se sonrío, y a ella le cayeron unas lágrimas.
-Vamos, ¡ponete las zapatillas....y agarrate el abrigo que hace frío!!!... y salieron caminando, total no era tan lejos y el día estaba espléndido. 
Llegaron y tocaron el timbre.......
-¡¡¡¡JULIAAAAAANNNNNNNNNNN!!!!!!!!!!... salio gritando Anabella y corriendo como una loca.
-Hola Anabella... y se dieron un abrazote...
-Vení, vamos al jardín del fondo que tengo muchos juegos… y se fueron para atrás mientras Maria Eva y el papá de Anabella se quedaron riéndose viendo a estos chiquilines como locos...
- ¡Hola!
- Hola ¿cómo está?
- Bien muy bien, gracias...
- Yo soy Ernesto. El papá de Anabella.
- Y yo Maria Eva... y se quedó muda no sabiendo porque, pero parece que le pegó que se llame igual que su ex…
-¿Quiere pasar a tomar un té?
- Noo, no hace falta.
- Pero venga, si tengo justo todo listo, pase, pase.
No sabiendo bien si era lo correcto se metió en la casa.



Don Julio terminaba de lavar el auto y decidió sacarlo a dar una vuelta, y como si fuera un pendex no resistió y tuvo que pasar por la puerta de la casa de Doña Ana. Paró en la puerta y miró por el pasillo para adentro, pensó que ella estaba, pero parece que no...
-¡¡Que macaaanaa!!
En eso que ponía primera se escucha....
-¡¡Julio!!
Miró para la vereda y venía Doña Ana de comprar harina, huevos y otras cosas más, amaneció con ganas de hacerse unas tortas fritas...
-Hola Ana, pasé por acá, como justo iba al centro pensé que por ahí necesitaría algo.
-No, la verdad que lo que me faltaba fui al almacén de la esquina.
-Aaahhh, caramba, bueno...
-Espere, espere ¿quiere pasar a tomar unos mates? Justo me estaba por hacer unas tortas fritas...
-¿En serio? bueno, vamos.
¡¡Le dieron a la lengua!! ¡¡Que manera de hablar, por Dios!! Se rieron como locos acordándose de mil y una anécdotas, se imaginaran las cosas que Don Julio habrá hecho en su vida y Ana parecía haber vuelto a su juventud. Todo iba muy bien.
-¿Sabés Julio? hacía mucho que no me reía tanto.
-Yo tampoco, ¿la pasamos muy bien no?
-La verdad que sí.
Yo te tenía mucha bronca a vos, pero era porque nunca te di lugar a conocernos, un poco porque Héctor fue toda mi vida y no me imaginé ni siquiera tener un amigo.
-Pero las cosas pasan Ana, todos tenemos cosas que aprender, aún a nuestra edad.
-Sí, es verdad fui muy tonta.
-Yo también lo fui. Los primeros diez años lloré como loco, después me equivoqué, salí con cuanta mujer pude, pero nada llenó el espacio que dejo Rosa cuando se fue. Pero bueno, la vida se encarga de ponernos pruebas, aunque lleven más tiempo del que quisiéramos poder aprender de ellas.
-Sí, es cierto.
-¿Vamos al cine el sábado?
-Pero no tengo que ponerme, Julio, además tengo el pelo hecho un desastre.
- Pero Ana, si estás preciosa dejate de embromar.
-Bueno, pero me tengo que arreglar, así no voy ni a la esquina.
-Quedamos así.


Al final Maria estuvo tan cómoda con Ernesto que se quedó toda la tarde meta hablar y contarse sus cosas, a los dos les fue muy mal en la vida, a ella la abandonaron cuando Julián tenía dos años, se fue con otra mujer, y ella nunca se pudo reacomodar, y prefirió quedarse sola, y él perdió a Delfina, su mujer, cuando nació Anabella, se complicó el parto y no lo resistió, y desde allí sólo vivió para su hija. En algún momento trato de rehacer su vida, pero la paso mal y nunca más lo intento. 
Se sintieron cómodos, pero ya era hora de irse.
- ¡Uy! se hizo retarde...
-¿Querés quedarte a comer?...cocino unas pizzas yyy...
- Nooo, tengo la casa hecha un lío, y mañana tengo que trabajar temprano.
- Bueno, como quieras, otro día, quizás...
-Sí, ¿porqué no?
-¿Te molestaría que te pase a buscar por el hospital algún día?
-Mmmm, no lo sé, preferiría que no, por el momento.
-Bueno, como quieras...
-¡¡¡Vamos Juliiiii!!!
-¡Ufa maaaaaaa!, un ratito masss, ¡daleee!
-Noo, que mañana trabajo, dale vamos…
-Pero otro día venimos otra vez.
-Bueno, dale.
-Chau Anabella, nos vemos. ¡La pase muy bien!
-Y yo también...Chau, nos vemos.
-Adiós. –Dijo, y se fueron a la casa.



Julio pasó con su máquina impecable a buscar a Ana, los dos estaban con todas las galas, y partieron a una noche como hace añazos no tenían. Y no fue la única. Por esas cosas que tiene la vida una travesura de un niño los juntó, y algo que podría encuadrarse en lo que es el amor, comenzó entre ellos, claro, sus viejas y hermosas parejas fueron y serán sus más grandes amores, pero saben que el amor es tan generoso, tan maravilloso, que aunque después de mucho tiempo pueden volver a enamorarse y ser felices.
- Julio, quiero que sepas que te quiero mucho, y espero que podamos seguir juntos hasta que llegue el día, y no sabés como me arrepiento de no haber dado este paso cuando era más joven, ¡he perdido tanto tiempo! si volviera a vivir, seguro que tomaba otro camino al elegido.
-Y yo Ana, prometo estar junto a vos hasta que llegue ese día, y te aseguro que aunque esperamos demasiado nunca es tarde para el amor.
- ¡¡Te quiero viejo!!
-Y yo a vos, ¡¡ojitos lindos!!
Era un tierno este Julio. Pudieron así vivir los últimos años de su vida acompañándose, claro, renegándose uno al otro por esas cosas que nos agarran de viejos, pero que nos muestran como somos.
Julián en cambio pasó todo el verano yendo a lo de Anabella, fueron al circo con su papá, al cine con la mamá de Julián, pero nunca los cuatro juntos, parece que Maria Eva y Ernesto no han aprendido la lección, y quien sabe, los años por delante consigan hacerlo, mientras tanto los chicos viven escribiéndose cartas de amor, soñando con ser grandes, y con la casa que van a comprar, hasta saben que van a tener tres hijos, y hasta los nombres ya les pusieron, las cosas de cuando uno es chico...


La verdad que la vida se vive viviendo, cuando somos chicos siempre nos enamoramos, como Julián, después crecemos, adolecemos, nos morimos de tristeza, bailamos bajo la lluvia, subimos, bajamos... crecemos en definitiva. Algunos forman pareja en seguida, casamiento, hijos… otros lo hacen de grandes, muy pocos llegan a viejitos juntos, y vaya a saber los que llegan de que manera lo consiguen... el amor es tan, pero ¡¡tan complejo!! Se mezclan tantas cosas en su nombre a veces malográndolo.
Don Julio y Doña Ana pasaron mucho tiempo solitos, y de grandes comprendieron que se perdieron tantas cosas, Maria Eva y Ernesto no pudieron con sus conflictos, y siguen solos, quien sabe, en una de esas de viejitos conocen a alguien ¿no?....pero podrían intentarlo otra vez, ¿porqué perder tanto tiempo? ¿En nombre de qué uno hace esas cosas? ¡Con lo malo que es! Julián y Anabella son la muestra del más puro e inocente amor, quien sabe si perdurará cuando crezcan. Al parecer los que complicamos las cosas somos los que estamos en el medio, ni tan chicos como Julián y Anabella, ni tan grandes como Don Julio y Doña Ana. ¿Porqué será no? yo no tengo esa respuesta... ¿y ustedes?


                                                                      Hernan Gabriel Marrodan.-


De casualidad escuché este tema y me recordó este relato, ahí se los dejo como broche




Espero que lo hayan disfrutado. A ver quién más se anima!!!