sábado, 8 de diciembre de 2012

Antojo

de letras con olor, de palabras dibujadas a mano, de los surcos del lápiz que va dejando su huella en el papel.  


                                                    
                                                           A veces pasa.

10 comentarios:

Darío dijo...

Los divinos surcos de lápiz...

efa dijo...

sí,
pasa.

tecontaretodo dijo...

Así es, todo bien con el teclado, peeero, se extraña el papel y su debilidad por el lápiz...

MC. dijo...

y que debilidad!

linda ronda eh! mates y besos a los tres!

mientrasleo dijo...

Claro que pasa, para algunos es una adicción
Besos

MC. dijo...

tal cual!
gracias por pasar mientrasleo, ya me puse a buscar el libro de Paul Auster!!

oh nikita dijo...

por ahí me quedan algunas cartas sueltas de hace unos veinte años atrás, cuando aparecen en algún cuaderno viejo, me quedo mirándolas como si fueran de otro planeta. Del planeta del pasado.

Evilsnake dijo...

Como me gusto este libro!. Es buenisimo. Lo lei cuando estaba en el secundario.

guille dijo...

Los mails dan inmediatez, las cartas escritas a mano son magia.

Que empieza reconociendo en el sobre la letra del remitente.

Ergo tienes antojo de magia...¿quién no?

Eme dijo...

Me gustan tus razonamientos. :)