con esa sonrisa grata.
El teléfono suena,
hijo mayor avisa
que hijo menor no ha regresado.
Pensás que el adolescente
con su novia se ha fugado.
Llamás a medio mundo
desde tu propio mundo lejano.
(Ellos están en provincia vos en capital).
El tiempo pasa,
tus manos envejecen.
Hace siglos que no fumabas,
encontrás los puchos de tu amiga,
te fumás cincuenta en dos micro segundos.
El tipo vuelve como si nada.
Madre, está todo bien.
(Avisa)
Que descanses, dulces sueños.
Sí, cómo no.
Gracias hijito.
(LPM).
Que descansen.
La vida es un poema... de Edgard Allan Poe.