domingo, 7 de enero de 2018

Un cactus del revés

Intentar convencer al cuerpo de que no existe es imposible, cuando en cada poro se está hundiendo una espina.

6 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Sí.
Imposible.
Y muy doloroso.

Que pase rápido.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Sería algo así: me duele, lo percibe. O sea que pienso, por lo tanto, existo.

Un abrazo.

Sicilia dijo...

Aprender a vivir con ello signorina,o, abrazar a otro cuerpo menos espinoso.
Un Martini para los dolores?
Salutti
S

Eme dijo...

El cuerpo pasa factura.

Gracias, Toro.

Eme dijo...

Algo así, Demiurgo. Es bueno seguir existiendo, el dolor pasa.

Un abrazo!

Eme dijo...

Se, debería dejar de abrazar cuerpos espinosos... pero es el mío! Jaja
Vamos por el Martini, S! Seguro que si no se me pasa al menos me olvido.

Salutti y bienvenido!