lunes, 16 de abril de 2018

Voces en la noche

Ella es una palabra triste.
Él la mano que esgrime la pluma:
que domina, que intimida, que doblega.

10 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Las palabras son tan vulnerables... pobrecillas.

Besos.

f dijo...

no me gusta lo que el le hace a las palabras
(a la palabra)
mejor dejarla ser...

guille dijo...

A esa palabra hay que rodearla de otras sugerentes y divertidas, tipo: abrir, bajar, entrar.

Seguro que entonces se la describirá como palabra sonriente.

En tu última línea tres palabras feas y ninguna es "que"

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Que relación tan conflictiva.
Inspirados versos.
Besos

Eme dijo...

Pobrecillas, sí. Pero a veces se retoban.
Besos, Toro.

Eme dijo...

A mí tampoco me gusta, f, y no parece tener intenciones de dejarla ser.

Eme dijo...

Guille: Sin duda alguna, una palabra rodeada de tanto ejercicio debe saber sonreír.

La última línea no está en el escrito original, no va, pero se me ocurrió al momento de postearlo, es una línea de palabras que condicionan.

Eme dijo...

Muy conflictiva, Demi.
Son las voces de la noche.
Besos

guille dijo...

Si, esas palabras provocan un "ejercicio" que suele ir acompañado de sonrisas y risas.

Eme dijo...

Guille: esas palabras (abrir, bajar, entrar) dice la recepcionista que llega un momento que no le hacen ni pizca de gracia.

Bueno, es que justo está trabajando. Jaja