jueves, 30 de julio de 2015

A la deriva

Hoy la lluvia está arrasando con todo, menos con mi necesidad urgente de leer. Empiezo a buscar textos y me encuentro con uno que me enviaron hace un tiempo y no entiendo cómo es que todavía no lo compartí. A veces pasa. Bueno ahí va, cruzando charcos. 


Y mientras, todo se aleja. Las amistades y los lugares. El tiempo y la sensación de peligro. Como mecerse en un barco a la deriva. Es el mar quien me arrastra hacia un lado u otro. Y paso por entre vosotros, llego como una ola y me dejo caer un rato. Os arrebato un recuerdo y una experiencia. Os doy una sonrisa sincera, de la más pura felicidad. Y luego sigo mi camino marchante, pues nadie puede subir aquí conmigo. La contradicción es mi única brújula y marca siempre camino al caos. Sólo quien se atreva puede venirse. Pero no me busquéis cuando ya me haya ido. No quiero que os perdáis, sino que me recordéis. Lo único que puedo hacer por vosotros es enseñaros vuestros miedos. Sólo puedo enseñaros a amaros tal como sois. Mi alimento son vuestras experiencias y mi recompensa vuestra risa. Soy bueno, pero no tanto como os gustaría. Por eso no podemos quedarnos demasiado tiempo juntos. El fuego quema a quien se le acerca demasiado y sólo el suicida podría desearlo. Nos reuniremos más tarde, no tengáis dudas sobre ello. Pero en vida sólo seré un viajante y vosotros seréis mis puertos. "

                                                                                                  Greg Clopkins

5 comentarios:

Monica tu vecina dijo...

Hola vecina, hace mucho que no venía por acá, me alegra ver que sigue compartiendo textos, este es del tipo que más me gusta, voy a recorrer el blog a ver si encuentro más. Nunca nos vemos así que también le digo que compré la revista en el quiosco de boulevard y me gustó mucho.
Abrezo vecina!

Mientras Leo dijo...

Qué bonito, triste... o será que te leo viendo llover
Besos

Dani.. dijo...

Sólo pasaba a saludarte
y dejarte mi abrazo.
Dani..

taty dijo...

¿De dónde es este texto? Es muy intenso y al mismo tiempo hay algo de espiritual en ello; pareciera que Dios le estuviera hablando a sus hijos, pero no en la tradición católica, sino en una bella estampa literaria.

Abrazos.

MC. dijo...

Taty! perdón por la demora, y gracias por tu comentario. El texto no pertenece a ningún libro (por ahora y que yo sepa), es una reflexión que me llegó vía mail.

Abrazos.

Y gracias a todos por pasar, leer y comentar, creo que en su momento les respondí por otros medios, pero pasó tiempo y no me acuerdo bien.
Por eso, gracias de nuevo!