martes, 15 de marzo de 2011

Almudena Grandes X 3

Desde el primer libro que leí de Almudena Grandes, hace pocos años, supe que era el tipo de escritora que me iba a gustar siempre. Y como vivo en un pan lactal lejos de las noticias después me enteré que era famosa.. así que no tengo nada que agregar, más que mis recomendaciones personales.
Si te interesa su biografía Clic aquí: biografias y vidas


"Atlas de geografía humana"
Es la historia de cuatro mujeres que cuentan en primera persona su propia historia en un tiempo de confusión ideológica y crisis generacional. Se encuentran reunidas por azar en un proyecto de un grupo editorial para realizar un atlas. Son muy distintas entre sí, pero comparten una edad donde la memoria pesa y la conciencia del tiempo hace lo suyo. Mientras investigan para el proyecto se van enfrentando a sus propias crisis, a sí mismas. Su soledad, sueños, pasiones, decepciones,logros, ternura, miedos, secretos y así van trazando su propio atlas. Cuatro pequeñas historias que hacen un gran libro.                     
                 
                                               Me quedo con esta frase: 
 "Porque, a veces,las cosas cambian. Ya sé que parece imposible, que es increíble pero, a veces, pasa".


"Las edades de Lulú" 
Lulú, una niña de quince años, sucumbe a la atracción que ejerce sobre ella un joven de 27 años, amigo y camarada del hermano. Son los ochenta, tiempos de mucho sexo, droga y desolación. Después de esta primera experiencia, Lulú, niña eterna, alimenta durante años, en solitario, el fantasma de aquel hombre que acaba por aceptar el desafío de prolongar indefinidamente, en su peculiar relación sexual, el juego amoroso de la niñez. Crea para ella un universo privado donde el tiempo pierde valor. Pero el sortilegio arriesgado de vivir fuera de la realidad se rompe bruscamente un día, cuando Lulú, ya con treinta años, se precipita, indefensa pero febrilmente, en el infierno de los deseos peligrosos. 


"El corazón helado"
Este libro te enamora con sus personajes y a la vez te cuenta la historia de España durante la guerra civil, no hay palabras que me alcancen para describirlo. Sus historias son simples y a la vez nos muestra como detrás de cada historia simple puede esconderse un secreto. El corazón helado se divide en tres partes: El corazónEl hielo y El corazón helado. La novela tiene 919 páginas, a las que hay que añadir las diez últimas  Al otro lado del hielo, donde la escritora cuenta anécdotas sobre la novela. 

            "Una de las dos Españas ha de helarte el corazón"
                                                         Antonio Machado. 

                                                                    Y así es.




                                                                                 Pedir pdf al mail.    
                                  

sábado, 12 de marzo de 2011

Lo que Maisie sabía - Henry James

Link de lectura actualizado.

–Y ¿no le envía tu infrahumano papá, precioso ángel mío, algún mensaje a tu amorosa mamá?
Fue entonces cuando Maisie se percató de que las palabras dichas por su infrahumano papá habían sido recogidas, pese a todo, por sus infantiles y desconcertados oídos, de los cuales, ante la solicitud de su madre, pasaron directamente, con su clara voz aguda, a sus infantiles y candorosos labios: –¡Me mandó decirte de su parte –informó con fidelidad– que eres una puerca repugnante y asquerosa!


El enroscado mundo de los adultos con sus engaños y abandonos. Maisie  utilizada como moneda de cambio mientras intenta conocer el amor familiar. Entre los diálogos mordaces la ironía se hace presente y la inocencia de la niña queda en medio... 
                           Y mientras tanto Maisie sabe; pero no dice. 


                           Se los dejo para leer acá



                             

domingo, 6 de marzo de 2011

Albert Cossery - Fragmento de "Mendigos y orgullosos"

Albert Cossery - Link actualizado

-El Cairo 3 de noviembre de 1913 - París 22 de junio de 2008-



Escritor egipcio de literatura francesa, concilia a los 92 años, la bohemia, el dandismo y la rebelión contra el poder, cultivador de un estilo propio.Pasó más de dos tercios de su vida haciendo el elogio de la pereza, el autor de Mendigos y orgullosos es una mezcla de Boris Vian y de Albert Camus: sus libros fueron definidos como bombas de destrucción masiva que estallan lentamente arrasando todo a su paso. Definido como un hombre extraordinario, libre, conmovedor, tan inesperado como surrealista. 
                                     
                                                           Descargar Entrevista  


                                          


                                               "Mendigos y orgullosos"   Fragmento.
 .
                                                                                  I

Ahora Gohar estaba despierto. Acababa de soñar que se ahogaba. Se incorporó sobre un codo y miró a su alrededor con ojos de recelo, todavía aturdido por la noche reciente. No volvió a soñar, aunque la realidad se acercaba tanto a su sueño que, por un momento, permaneció perplejo, plenamente consciente de un peligro que lo amenazaba. « ¡Por Alá! —pensó—, ¡es la riada! El río se lo lleva todo». Pero no intentó huir ante la inminencia de la catástrofe. Por el contrario, permaneció aferrado al sueño como un náufrago, y cerró los ojos.
Tardó largo rato en recobrar el control de sí mismo, quiso restregarse los ojos pero se detuvo a tiempo: tenía las manos mojadas y viscosas. Dormía completamente vestido, en el suelo, sobre una cama hecha de pequeños montones de periódicos viejos. El agua lo había sumergido todo, recubría casi completamente el piso de baldosas de la habitación. Corría silenciosamente hacia él, con la fatalidad opresiva de una pesadilla. Gohar tuvo la impresión de hallarse en una isla rodeada de olas; no se atrevió a moverse. La inexplicable presencia del agua lo sumía en un profundo desconcierto. Sin embargo, el terror del comienzo se iba atenuando a medida que tomaba conciencia de la realidad. Ahora comprendía que su idea del río desbordado, devastando todo a su paso, solo era una aberración. Así, trató de saber la procedencia de aquella agua misteriosa. Muy pronto descubrió el origen...: se filtraba por debajo de la puerta de la habitación vecina.
Gohar tembló como bajo los efectos de un inexplicable terror: era el frío. Intentó ponerse de pie pero el sueño aún lo dominaba, entumeciéndole los miembros, reteniéndolo mediante lazos indisolubles. Se sentía débil y desamparado. Se secó las manos en la chaqueta, en los lugares de la tela que no estaban mojados. De esta manera ya podía restregarse los ojos. Lo hizo con tranquilidad, miró la puerta de la habitación vecina y pensó: «Deben de estar lavando las baldosas. ¡Con todo, casi me ahogan!». La repentina pulcritud de sus vecinos le pareció extraordinariamente grotesca y escandalosa. Nunca había ocurrido antes. En esa casa ruinosa y sórdida del barrio indígena, habitada por pobres seres famélicos, no lavaban nunca las baldosas. Esas personas eran seguramente nuevos inquilinos, pícaros que querían impresionar al barrio.
Gohar permaneció con el espíritu inerte, como paralizado de estupor ante la aparición de tan insensata pulcritud. Le pareció que era necesario hacer algo para detener la inundación. ¿Pero qué? Lo mejor era esperar; seguramente se produciría un milagro. Aquella situación absurda necesitaba un desenlace motivado por poderes sobrenaturales. Gohar se sintió desarmado de antemano. Esperó unos minutos pero no ocurrió nada, ningún poder oculto vino en su ayuda. Finalmente se levantó, permaneció de pie, inmóvil, en una actitud de alucinado, de rescatado de un naufragio; luego, con infinitas precauciones, caminó por la parte de suelo seco y fue a sentarse en la única silla que amoblaba el cuarto. Aparte aquella silla, solo había un cajón boca abajo en el que descollaba un anafe de alcohol, una cafetera y un botijo que contenía agua potable. Gohar vivía en la más estricta economía de medios materiales. La noción de la comodidad más elemental había sido proscrita hacía tiempo de su memoria. Odiaba rodearse de objetos; los objetos contenían los gérmenes latentes de la miseria, la peor miseria de todas, la miseria inanimada; la que engendra fatalmente la melancolía debido a su omnipresencia. Y no era que fuera sensible a las apariencias de la miseria; no le atribuía a esta ningún valor tangible; para él siempre constituyó una abstracción. Simplemente quería proteger su mirada de una promiscuidad deprimente. La desnudez de aquel cuarto poseía para Gohar la belleza de lo inaprehensible; en él se respiraba un aire de optimismo y libertad. La mayor parte de los muebles y objetos de uso ofendían su vista, no podían ofrecer ningún alimento a su necesidad de fantasía humana. Solo las personas, con sus locuras innombrables, poseían el don de divertirlo.

 Editorial PEPITAS DE CALABAZA distribuidores:
 "L'Alebrije" y "La Panoplia"